La línea 3 del metro de Madrid
La Línea 3 empezó a funcionar en agosto de 1936 con un primer tramo muy corto entre Sol y Embajadores. Nació en un momento dificilísimo, apenas iniciada la Guerra Civil, y desde el principio tuvo un papel que iba más allá del transporte: también sirvió de refugio durante los bombardeos. Aun así, aquella pequeña línea ya apuntaba una idea muy clara: conectar de forma rápida el centro con los barrios del sur.
Tras la guerra, la línea ganó peso dentro de la red con sus primeras ampliaciones hacia el norte. En 1941 llegó hasta Argüelles, lo que la convirtió en un auténtico eje norte-sur por el corazón de Madrid. Más adelante, en 1963, alcanzó Moncloa y reforzó su papel como enlace estratégico con uno de los grandes nodos de transporte de la ciudad.
El crecimiento hacia el sur también fue decisivo. La línea se prolongó hasta Delicias en 1949 y hasta Legazpi en 1951, acercándose al entorno ferroviario e industrial del sur de Madrid. Décadas después vivió una transformación profunda entre 2003 y 2006, cuando se modernizaron estaciones, se ampliaron andenes de 60 a 90 metros y se mejoró la accesibilidad para preparar un salto mucho mayor.
Ese salto llegó en 2007, cuando la Línea 3 cruzó por fin el Manzanares y se extendió hasta Villaverde Alto. La ampliación más reciente se inauguró en 2025 con la llegada a El Casar, en Getafe, donde enlaza con MetroSur y Cercanías. Hoy es una línea mucho más larga y potente que la original, pero sigue conservando algo de su carácter histórico: el de una línea esencial para entender cómo ha crecido Metro de Madrid.

