La línea 7 del metro de Madrid
La Línea 7 empezó a funcionar en 1974 entre Pueblo Nuevo y Las Musas. Aquel primer trazado, construido en gálibo ancho, daba servicio al este de Madrid y nacía con un carácter bastante periférico. Poco después, en 1975, llegó hasta Avenida de América, pero durante muchos años siguió siendo una línea algo aislada dentro de la red.
Su gran transformación llegó a finales de los noventa. Entre 1998 y 1999 se prolongó en cuatro fases hacia el oeste, primero hasta Gregorio Marañón, luego hasta Canal, más tarde hasta Valdezarza y por último hasta Pitis. Gracias a ese salto, la línea dejó de ser una conexión secundaria y pasó a convertirse en un potente corredor este-oeste, mucho mejor integrado en Metro de Madrid.
La siguiente expansión importante miró de nuevo hacia el este. En 2007 la línea se amplió desde Las Musas hasta Coslada y San Fernando de Henares, en la actuación conocida como MetroEste, reforzando la conexión metropolitana más allá del término municipal de Madrid. Aquella prolongación añadió un nuevo papel a la línea: el de enlace entre la capital y el corredor del Henares más próximo.
La historia reciente de la Línea 7 se completa con la apertura de Arroyofresno en 2019, una estación prevista desde la ampliación de 1999 pero puesta en servicio años después, cuando el barrio ya tuvo suficiente desarrollo. Hoy es una de las líneas más largas y cambiantes de la red, con un recorrido que mezcla estaciones históricas, ampliaciones modernas y una evolución bastante más movida de lo que parecía en sus primeros años.

